"Antes dice doña Rosa, nosotros no estábamos conscientes de que el exceso de fritos y harinas eran dañinas para la salud. Por otro lado valorizar la gran variedad y riqueza de platos propios de nuestra cultura, hechos en forma moderna, con cariño y responsabilidad pensando en los que van a comer, sin descuidar nuestras utilidades nos ha motivado a continuar adelante a pesar de las grandes dificultades que hay en nuestro país.